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viernes, 30 de septiembre de 2011

Sainetes consulares 2


De los mismos creadores del anterior sainete consular, viene una nueva entrega que catapulta meteóricamente mi carrera como dramaturgo.

Se me perdió la cédula

miércoles, 24 de agosto de 2011

Residencia precaria 2


Viene de Residencia precaria 1

Cuando me di cuenta de que faltaba la hojita, iba de 163 entre 217 personas: bolivianos, colombianos, ecuatorianos y peruanos. La fila avanzaba mientras pensaba en las opciones para solucionar el entuerto.

Pensé que la hojita del turno no era importante. Pero tenía un código de barras. Se sabe que todo lo que tiene un código de barras es importante. Se supone que está codificado, que ese código se creó en alguna parte para decodificarlo en otro lado. Es decir, alguien sabe que ese código existe, que la hojita existe. No puede ser, me van a pedir la hojita.

martes, 23 de agosto de 2011

Residencia precaria 1

Una de las cosas esenciales de nuestra condición humana es soportar la burocracia. Tenemos que confirmar permanentemente lo que somos, como si no lo fuéramos. Hasta la vida. Por ejemplo, para cobrar la pensión, mi abuelita tiene que sacar cada tres meses un certificado donde consta que sigue viva. Y estas cosas tan normales, a mí me parecen insólitas. Y tristes.

Analizaba eso mientras hacía fila en la oficina de migraciones, seis meses después de haber pedido la cita por internet, como constaba en una hojita electrónica que decía el día, la hora y los requisitos para presentarme. Repasé la documentación: certificado de domicilio,certificado judicial argentino, certificado judicial colombiano, certificado del certificado judicial colombiano, foto de fondo azul, pasaporte, fotocopias. Bien, estaba a tiempo y con todos los papeles, tal como decía la hojita. Hey, un momento.

Glup. ¡No traje la hojita!

martes, 16 de agosto de 2011

Sainetes consulares


En Buenos Aires hay mucho teatro, y ese ambiente me ha contagiado. Uno encuentra teatro en la avenida Corrientes por ejemplo, o en Boedo, incluso en el Consulado de Colombia. Así que haciendo mis pinitos de dramaturgo, comparto con ustedes este sainete inspirado en la vida real:

Certificado judicial