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jueves, 17 de noviembre de 2011

Las sirenas



Creo que cada país tiene su sonido particular de las sirenas. Todas se parecen, pero suenan diferente, hablan el mismo idioma con otro acento.

Por ejemplo, me acuerdo de las películas de Jean-Paul Belmondo, donde sonaban esas sirenas francesas.  Ululaban así como bostezando, despacito, con sueño. Durante parte de mi infancia ese sonido significaba aburrimiento y Europa, hasta que me comenzaron a gustar algunas de sus películas. Me acordé de esto hace un rato, que pasó una ambulancia, no la vi, pero era una ambulancia. El sonido delata a las sirenas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cotización de calcomanías



Llamé a averiguar cuánto costaban unas calcomanías, y terminamos hablando del Pibe Valderrama. Así sucedió la cosa.

Necesitábamos las calcomanías en la oficina. Así que busqué en internet. Porque aquí todavía no sé quién hace calcomanías, ni dónde venden zapatos baratos, ni dónde venden medias. Pero sé montar en bus. Y también sé llamar por teléfono. Así que con este acento, que suena muy fuerte en la soledad, marqué a un número que encontré en internet.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pelos

Llevaba días tratando de peinarme decorosamente, pero ningún peinado disimulaba el corte avant-garde que me hicieron esta semana.

La adaptación a un nuevo lugar depende de esos códigos cotidianos: cómo usar el servicio público, cuál es el nombre local de las cosas, cuál es el estilo de vestir apropiado para una ocasión. Son detalles casi imperceptibles que llenan la rutina diaria y que un día habremos absorbido hasta que sean invisibles. Una de esas cosas es explicarle a un peluquero qué quiere decir "que me devaste un poquito más por aquí”.

martes, 9 de agosto de 2011

Mi primer mate

Ya había probado el mate, claro, pero nunca había hecho uno para mí, con mis propios instrumentos: una bombilla barata, agua calentada donde caliento la del café, una muestra gratis de yerba y un jarro mug. Soy el MacGuiver del mate.

El mate es una yerba amarga que crece principalmente en las riberas del río Paraná y el río de La Plata. Se sirve en un vasito de calabaza que también se llama mate, de hecho, el vasito fue el que le dio el nombre a lo demás. Fue parte de la dieta básica de los indígenas guaraníes y ahora también es parte de las culturas de los países que habitaban y sus cercanías: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Como colombiano, la única familiaridad que tuve con el mate fueron principalmente dos: el room-mate y el jaque mate.

martes, 2 de agosto de 2011

El bus 60

"Tomá el 60, que te deja en frente. La parada la encontrás en Independencia y Salta". Pero en Independencia y Salta no había paraderos para el 60.

Los paraderos se reconocen porque son postes con un cartel que dicen el número de la ruta. Pero donde me indicaron no decía 60 por ninguna parte.  Eso sí, los sesenta pasaban por Salta, de bota campana y solapa ancha, pero no veía que pararan. Caminé y caminé, viendo los números de los paraderos. 168, 126, 96, 32. Nada del 60.

jueves, 28 de julio de 2011

Bogotá y Buenos Aires

En un mero ejercicio de ocio estuve buscando comparativos entre las capitales de Argentina y Colombia. Y les hice el dibujito de al lado, hagan clic para verlo grande. Por ahí les interesa. Lo que encontré después del ejercicio es que la información sobre Buenos Aires está más actualizada que la de Bogotá. Así que hay que tomarlo con reservas. Mis fuentes fueron la wikipedia, un foro vegetariano, y la página de Bogotá como la de Buenos Aires.

jueves, 7 de julio de 2011

Un equipo sobre el césped

Estando en Argentina, había que ir a ver el partido Argentina - Colombia en la Copa América. Mi hermana y yo nos preparamos para ir donde estuvieran los colombianos. Hicimos todos los preparativos para ir al bar con colombianos que identificamos en internet. Todo bien, hasta que llegamos y nos dijeron que el partido no era a esa hora (las 15 h.) sino a las nueve y cuarenta y cinco.

Regresamos a la casa y en la noche fuimos a la Plaza San Martín, donde habría una transmisión para colombianos. En el metro, como era de esperarse, iban muchos colombianos, y un argentino, al que le pregunté cómo veía la situación. Dijo, en dos paradas y la salida de las escaleras, que estaban interesados en otras cosas: como las elecciones del domingo, el lamento por River Plate y que esto no era el mundial.

lunes, 4 de julio de 2011

Nombres y números


Fui a comprar  unas verduras. Era ahí a la vuelta, en un local pequeño que atiende una señora peruana. Compré tomates, pimentones, cebollas y unos bananos que aquí insisten en decirles "bananas". Los bananos para el desayuno, lo demás para el almuerzo, que ya iba a ser la una de la tarde. Todo en una bolsita plástica azul claro.